Darkstalkers Chronicle: The Chaos Tower
PSP es una consola que ha salido al mercado con
un gran catálogo de todo tipo de juegos,
perteneciendo en su gran mayoría a franquicias ya
consagradas en otras plataformas. Mientras que en
géneros como el de la velocidad cuenta con numerosos
exponentes, en el de la lucha, a falta de un Street
Fighter o un Tekken, los aficionados a los arcades
uno contra uno tendrán que “conformarse” con este
Darkstalkers de Capcom. Decimos conformarse entre
comillas porque es evidente que muchos desearían que
en vez de esta “saga alternativa” de Capcom, fuese
un Street Fighter el que saliese con la consola –ya
hay uno en desarrollo-, pero aunque esta saga cuente
con menos carisma y seguidores que las peleas de Ryu
y compañía, eso no significa que desentone frente a
ellas. Darkstalkers Chronicle: The Chaos Tower está
basado en el recopilatorio de Darkstalkers lanzado
en su día para Dreamcast, y por lo tanto incluye las
primeras entregas de esta alocada saga de lucha de
Capcom.
Para los que no la conozcan, hay que decir que a
grandes rasgos Darkstalkers es un clon de Street
Fighter 2 protagonizado por seres “terroríficos”, de
la clásica imaginería de monstruos occidental,
representados con el estilo gráfico del manga
japonés. Esto permite que los personajes sean
originales e incluso graciosos, y destaca el hecho
de que, al contrario que en Street Figher, las
diferencias de tamaño entre los luchadores pueden
ser grotescas en algunos casos, ofreciendo una
experiencia más variada, por expresarlo de algún
modo.
Darkstalkers Chronicle puede considerarse una
conversión “píxel perfect” de los arcades
originales, pero además cuenta con una peculiaridad
que llamará mucho la atención a los aficionados a la
lucha; se trata del primer juego de lucha que en su
adaptación a una portátil no pierde un ápice de su
jugabilidad ya que, como es sencillo de comprobar,
PSP cuenta con seis botones, exactamente los mismos
que un arcade, un detalle que no tenía Game Boy
Advance, y ya no digamos las anteriores portátiles.
Esto lo convierte, probablemente, en el mejor juego
de lucha 2D que ha pasado por una portátil –para ser
pronto superado por los que ahora vendrán para PSP-.
Sin embargo no todo son elogios al control, ya
que aunque el juego cuenta con seis botones, la
particular forma de la portátil hace que sea difícil
ejecutar ciertos movimientos especiales y combos,
por lo que parte de la profundidad del juego
–dominar a los personajes y saber qué movimiento
usar en cada momento- puede perderse por los
eventuales fallos cuando ejecutemos un movimiento
especial; esto el juego lo intenta compensar
incluyendo un sistema de control fácil, que algunos
jugadores agradecerán mucho. DarkStarlkers Chronicle:
The Chaos Tower incluye un considerable plantel de
luchadores, procedentes de todas las entregas de la
saga, desde Morrigan hasta Jedah, y la posibilidad
de jugar en modo normal o turbo. Además, el modo
arcade del juego incluye una peculiaridad, que es el
hecho de poder jugar con las reglas de cualquiera de
los anteriores juegos de DarkStalkers, y con los
movimientos que tenían los personajes.
Esto le da un toque de variedad y le hace ser
algo más que una compilación, como lo era Hyper
Street Fighter 2 en PS2. Además del modo arcade está
el modo Chaos Tower, que da nombre al juego, y que
resulta muy interesante y algo a tener en cuenta por
otros juegos de lucha. En este modo podremos elegir
a tres personajes, con los que iremos subiendo por
una torre –la Chaos Tower- y enfrentándonos a cada
uno de los rivales que nos espera en cada piso. La
clave de este modo consiste en que cada pelea tendrá
una limitación especial que la hará diferente de una
pelea habitual, léase no saltar, o no poder usar
puñetazos, lo que hace que este modo sea un reto al
ingenio, y que tengamos que elegir bien con qué tres
personajes empezamos el periplo y con quién queremos
luchar cada combate, dependiendo de las
restricciones.
Además de los habituales modos para un solo
jugador, DarkStalkers Chronicle incluye un
multijugador a través de la red sin hilos, donde
hasta cuatro jugadores podrán tomar partido.
Lamentablemente el juego no incluye un registro de
tus combates en este modo ni de tus éxitos y
fracasos, como hoy en día ocurre con algunos juegos
de lucha, ni permite organizar grandes campeonatos.
Tendremos la opción de jugar contra otro jugador, o
realizar una especie de liga donde cuatro jugadores
lucharán, cruzándose los enfrentamientos cada vez, e
incluso podremos establecer ciertas restricciones
como ocurre en el modo Chaos Tower, pero nada que
verdaderamente explote el potencial del multijugador,
que es de lo que acaban “viviendo” los juegos de
lucha.
A nivel gráfico DarkStalkers Chronicle: The Chaos
Tower ofrece una conversion fiel del arcade
original, con la alta calidad en los dibujos y las
animaciones que Capcom suele ofrecer. Por defecto
los gráficos se nos muestran en formato panorámico
aunque, dependiendo de gustos, podremos cambiarlos
al formato 4:3 original. Es un apartado que no ha
sufrido cambios con respecto al original, y que luce
especialmente bien en PSP por la novedad de ver un
juego de lucha 2D moviéndose tan bien en una
portátil. El Artwork que podemos desbloquear también
es muy vistoso, mientras que lo único negativo de
los gráficos –o mejor dicho, del apartado técnico-
son los extensos tiempos de carga que tendremos que
aguantar antes de cada combate. El sonido, por su
parte, es exactamente igual que en los originales,
con las mismas melodías pegadizas y efectos de
sonido entre graciosos y terroríficos.
Darkstarlkers Chronicle es el primer intento de
crear un juego de lucha en PSP y el resultado no
está nada mal, de hecho es una compra recomendada
para los fans de la lucha 2D. Lo único que puede
echarles para atrás es el hecho de que sea una
conversión de Darkstalkers precisamente, y no de
Street Fighter, King of Fighters u otro de los
grandes de la lucha 2D, y lo único criticable,
aparte de las pocas mejoras añadidas, son los
larguísimos tiempos de carga y el hecho de que no se
haya implementado un modo multijugador con mayor
profundidad.