80's Pinball
Nota9.2/10 |
Pronta decisión en el contencioso de Qualcomm.
En 80's Pinball podrás
coleccionar coches clásicos,
jugar y ganar en bolsa, hacerte
de oro e ir a las fiestas más
locas de la época del hedonismo
y el juego. Con sus colores
pastel, su acción desbordante y
su toque retro, este juego te
sumerge en un mundo lleno de
gente guapa y glamour con sus
espectaculares gráficos.
Este título cuenta con un diseño
de tablero renovado y gráficos
al más puro estilo ochentero,
además de un nuevo sistema de
juego, un montón de emocionantes
misiones, bonificaciones y un
sustancioso jackpot.
Estas misiones, más que en
ningún otro juego de pinball
para móvil, incluye:
-Persecución: hay que seguir
las flechas y completar la
persecución antes de que se
agote el tiempo.
-A todo tren: donde se ponen a
prueba los reflejos al volante.
Pisa a fondo y consigue una
buena bonificación.
-Golf: ¿Eres capaz de colarla de
un solo golpe? ¿En un juego de
pinball? Ya veremos...
-Piscina: desmelénate en una
exclusiva fiesta en la piscina.
Recuerda que te juegas tu nombre
y tu fortuna.
-Tenis: tu trabajo, tu sueldo,
tu ascenso y tu casa de lujo
dependen de esto. No lo pierdas
todo.
-Jackpot: completa las misiones
Persecución, A todo tren, Tenis,
Golf y Piscina para llevarte el
jackpot.
-Bolsa: Juega en bolsa y haz que
tus acciones suban como la
espuma para aumentar tu
puntuación. Pero ten cuidado:
todo podría venirse abajo en el
momento menos pensado.
-Crucero: Hazte con los mejores
coches y lanchas motoras del
garaje y embárcate en
vertiginosas misiones. Hazte con
todos los vehículos para abrir
el pasillo secreto.
80's Pinball ofrece un control total con cuatro flippers y la posibilidad de mover el tablero en las cuatro direcciones, un motor de física impecable, una cuidada banda sonora e impresionantes efectos especiales. Por no hablar de los rebotadores, rampas, interruptores, bandas de rebote, pasillos secretos y mucho más.
Compatibilidades:
Audiovox : 8910, AV8912
Cest : S670
Kyocera : KX10
Lenovo : G818
LG : G7100, U8110, C1100, F2100, U8100, C1300, U8138, C2200, U8120, U8130, U8180, U8330, U8360, L1400i, G4020
Motorola : T720, V525, C450, V300, V600, C550, T720i, C650, A835, E1000, V980, C980, V500, V303, V180, V220, C380, V550, E398, A925, A920, C385, C975, V975, RAZR V3, V400, E550, V535, V620, V547, V1050, V360, V551, RAZR V3i, V360v, V505, L6, E770v, E545, RAZR V3x, A630, V330, ROKR E1
NEC : E616, E313, E228, E338, E101, N800, N810
Nokia : 3650, 3300, 7210, 6230, 7650, NGAGE, 6600, 3410, 3510i, 3100, 7600, 6610, 5100, 6100, 7250, 7250i, 3660, 7610, 8910i, 6810, 3200, 6800, 6220, 3220, 5140, 6630, 6650, 6610i, 6820, NGAGEQD, 6260, 6670, 7260, 3120, 6620, 3230, 7270, 6170, 6020, 6101, 3595, 7710, 9300, 6021, 6230i, 6680, 6030, 6200, 6010, N90, 6280, N70
O2 : X2, X1, X3
Orange : C500
Panasonic : X60, X400, X701, VS3
Philips : 760
Sagem : myV-65, myV-75, myV-55, myX-7, myC5-2, myX5-2, myV-56, myV-76, myZ-5
Samsung : Z105, E700, X100, X600, N400, A500, A600, E710, X450, E105, E715, X105, C225, D410, Z110V, E800, E100, E820, Z107, P510, E330, X460, D415, D500, E720, Z500, E310, E810, Z130, X640, D600, Z300, Z140V, E860V, E317, E530, X480, ZV10, Z140, X427M, E620, E730, E760, X475, X660, E315, X495, A940
Sanyo : 5300, 4900, 8100, 8200, 5400, 5500, 7300, Sanyo 9000
Sendo : SV663
Sharp : GX10, GX20, GX30, GX15, GX25S, 902SH, GX25, 802SH, GXF200, 903SH, 703SH, GX17, SIDEKICK2, GX40
Siemens : S55, SX1, C60, C65, M65, CX65, S65, CF62, CX75, CX70, C75, CV65
Sony Ericsson : Z600, T610, T610MR2, T630, Z1010, K700i, P900, F500i, S700i, V800, K300i, K750i, K508i, Z800i, K500i, K600i, V600i, K608i, J300i, W800i, Z520i, T616, W550i
Soutec : S7651
Toshiba : TS921, TS803
Mitsubishi : M430i, M341i, M342i
NEC : N343i, N411i, N432i, N341i
Sagem : SG341i
Samsung : S500i
Vitelcom : TSM-30
La gran familia de los Pinball de los geniales Mr. Goodliving tienen otro digno hijo en el retro y entretenido 80’s Pinball. La acción nos remonta a los estrafalarios y movidos años ochenta, con todo su lujo y exceso. La ambientación, sus colores y aspecto, nos remonta al boom de la costa oeste norteamericana y nos recuerda series tan emblemáticas como Miami Vice (corrupción en Miami).
Esto está muy reflejado en la mecánica del juego. ¿Mecánica?, preguntará alguno, ¿qué mecánica puede tener un Pinball si es darle a la bolita y evitar que se cuele? A todo el que piense eso mejor que no juegue al 80´s Pinball, porque no me gustaría que se llevase un disgusto al comprobar lo erróneo de su idea. La simpleza, que no simplicidad, nunca ha sido un defecto de los juegos, de inmensa calidad, de esta compañía, y lo completo y cuidado de este nuevo título no puede si no confirmarlo.
Para empezar hay que resaltar su tremenda jugabilidad. Los controles ya nos son familiares de otros pinballs que han creado pero no por ello hay que negar el cuidado que han tenido para que las teclas sean accesibles y cómodas de usar, tanto los bumpers como cuando empujas el tablero, tanto por los lados como por arriba o abajo. Además, por si tememos que se nos cuele la bola por uno de los carriles laterales, existen dos dianas, que requieren habilidad pero que son fácilmente accesibles y que permiten evitar este peligro.
Volviendo de nuevo a la mecánica, las misiones a las que puedes acceder –sí, misiones he dicho- te hacen sentirte como un nuevo rico en la década del hedonismo. Consigue nuevos coches que acelerar al máximo en las rampas o con los que hacer unas carreras y persecuciones, ve a la playa o juega unos partiditos de golf o tenis, amén de todas las fiestas en las que acabarás recolectando toneladas de puntos. Añadidos curiosos, sobre los clásicos tiros de habilidad, multiplicadores y dianas, son los bumpers, en forma de sombrilla de playa, que se van iluminando a medida que son golpeados, de modo que no sólo obtienes puntos por el rebote, sino que puedes llegar a conseguir jugosos bonus, entre tantos otros detalles.
Los gráficos son de una tremenda calidad, da igual el modelo esta gente consigue sacar un partido tremendo hasta de los terminales más modestos, y con una paleta de colores que nos recuerda el neón y el lujo de aquellos locos años. La bola parece natural y su física, como los movimientos de cámara al seguirla, son suaves y progresivos, lo cual facilita el juego pues puedes advertir la trayectoria de la bola con cierta anticipación, aunque sigas necesitando unas buenas dosis de habilidad para no perderla.
Pese a que, en muchos casos,
la música tiende a ser
secundaria en estos juegos, en
este caso, como en todos los
títulos de Mr. Goodliving, está
tremendamente cuidada y nos mete
perfectamente en ambiente,
acompañándonos sin llegar a
resultar machacona.
Tanto la presentación como los
menús poseen una melodía
distinta de la de introducción
al juego además de que las
misiones poseen también melodía
propia, con lo que podemos decir
que este título posee una banda
sonora propia y genial.
Como siempre, Mr. Goodliving no decepciona. Y no sólo eso. Sabe conseguir que cada título innove, en un género como este y más teniendo ya otros varios pinballs de éxito, y sabe encontrar nuevas vías con las que seguir enganchando a miles de jugadores. La imaginación y el mimo por el producto es más que patente y, tras horas de vicio, aún quedan ganas de destrozar el highscore y de darle aún más caña, lo cual no es poco. Otro acierto, otro producto de puro vicio que poder jugar de nuevo siempre, porque los 80, como los Pinball, nunca pasan de moda.




